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 San Vicente de Paúl San Vicente de Paúl nace el 2 de abril de 1581, en Ranquine, Francia, un sacerdote consagrado a la caridad y a servir a los más necesitados.
La historia de su vida se puede decir que se divide en dos partes; Dice el santo "Me di cuenta de que yo tenía un temperamento bilioso y amargo y me convencí cambiar mi modo agrio de comportarme, en un modo amable y bondadoso y me propuse trabajar día tras día por transformar mi carácter áspero en un modo de ser agradable". Y en verdad que lo consiguió de tal manera, que varios años después, el gran orador Bossuet, exclamará: "Oh Dios mío, si el Padre Vicente de Paúl es tan amable, ¿Cómo lo serás Tú?".
Con el cambio de carácter también inició una nueva vida, llena de virtudes y ayuda a los más pobres; el santo fundaba grupos de caridad para ayudar e instruir a la gente más necesitada, pero se dio cuenta que solo no podía con este trabajo y busco a algunas religiosas para que le ayuden; así conoce a una mujer llena de cualidades y amor a los pobres Santa Luisa de Marillac, y fundan la comunidad de Hermanas Vicentinas.
Su gran promesa de dedicar su vida a los más miserables lo fue cumpliendo día a día, con la ayuda de la limosna que conseguía con su personalidad y ejemplo de vida. Las donaciones las repartió en diferentes sitios hospitales, asilos y orfanatos destinados a los más pobres y necesitados.
San Vicente siempre vestía muy pobremente, y cuando le querían tributar honores, exclamaba: "Yo soy un pobre pastorcito de ovejas, que dejé el campo para venirme a la ciudad, pero sigo siendo siempre un campesino simplón y ordinario".
En sus últimos años su salud estaba muy deteriorada, pero no por eso dejaba de inventar y dirigir nuevas y numerosas obras de caridad. Lo que más le conmovía era que la gente no amaba a Dios. Exclamaba: "No es suficiente que yo ame a Dios. Es necesario hacer que mis prójimos lo amen también". El 27 de septiembre de 1660 pasó a la eternidad a recibir el premio prometido por Dios a quienes se dedican a amar y hacer el bien a los demás. Tenía 80 años.
El Santo Padre León XIII proclamó a este sencillo campesino como Patrono de todas las asociaciones católicas de caridad.
Los cariamangenses son fieles admiradores y devotos de San Vicente de Paúl y su obra caritativa, es por esto que en el barrio San Vicente levantaron una hermosa Capilla en su honor.
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